LA ETICA COMO PUNTO FUNDACIONAL DEL EJERCICIO PROFESIONAL

Ing Marcelo Helou

www.hems-tech.com

mjhelou@gmail.com

El pasado 22 de octubre he representado al Colegio de Ingenieros de Jujuy en la Jornada “La Etica en la Ingeniería Argentina”, organizada por la Comisión Permanente de Ética de COPAIPA con el apoyo de la Facultad de Ingeniería de la UCASAL..1

En virtud de una excelente organización de la jornada virtual encabezada por la Ing. Beatriz Gallo, se pudo acceder a la presentación principal de prestigiosos disertantes como la Dra. Alicia Pérez Abelleira, Licenciada en Informática y PhD en Inteligencia Artificial (desde Manchester, Inglaterra); el Ing. Roberto Giordano Lerena, Decano de la Facultad de Ingeniería de UFASTA, conferencista internacional y referente argentino en Educación en Ingeniería;  el Ing. José Basterra, Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste y presidente del CONFEDI (Consejo Federal de Decanos de Ingeniería), y el Mg. Ing. Roberto Breslin, Jefe del Departamento de Ingeniería en Telecomunicaciones de la UCASAL.

Posteriormente se desarrolló un Conversatorio bajo la temática “Problemáticas éticas más comunes en el campo del desarrollo profesional de la ingeniería”, lo que marcó un éxito tanto por la cantidad de asistentes como por el marcado interés demostrado en la temática. Justamente, lo más valioso de esta jornada, además de los contenidos expuestos, ha resultado apreciar la visión compartida de muchos colegas en la cuestión ética y la consideración de la misma como piedra basal para el desarrollo de nuestra actividad profesional. 

En reiteradas oportunidades he afirmado mi total convencimiento que la situación actual de la ingeniería (y de nuestro país), tiene que ver más con la integridad, la moral y la ética, que con los temas netamente técnicos. Desde mi punto de vista, entiendo que el tema ético es tan importante como el técnico pues la comunidad espera de sus profesionales no solo su conocimiento, sino una conducta y un modo de actuar que garantice su bienestar, su salud, el cuidado ambiental y su seguridad.  

En esa línea de pensamiento y respondiendo a la pregunta que motivó mi participación en el conversatorio, entiendo que el motivo más notorio de falta de ética profesional pasa por el desconocimiento de esta cuestión.  Hay sobradas evidencias que el respeto por los valores y las conductas éticas y morales contribuye al desarrollo de sociedades más justas e igualitarias, sobre todo en profesiones como la ingeniería donde nuestro accionar puede traer consecuencias que repercuten en la vida de comunidades enteras. Por ello, el ejercicio profesional debe estar estrictamente determinado dentro de la legalidad y la ética. Pero difícilmente se pueda abordar o valorar aquello que no se conoce.

El desconocimiento de esta materia lleva a pensar, erróneamente, en la ética profesional como una especie de pedestal de santidad y virtudes cardinales, cuando en la realidad su consideración es mucho más simple y terrenal. El camino de la ética implica seguir conductas y valores, antes que el éxito en cualquiera de las formas actuales como el poder, la fama o el dinero. Implica hacer las cosas con altos estándares, con marcada sensibilidad social, con gran compromiso ambiental y sobre todo con el respeto, la objetividad y la honestidad intelectual que separe lo correcto de lo incorrecto, aun cuando ello pueda no ser redituable.  

Para lograr esta forma de ejercicio profesional con valores, los colegios profesionales deben ocuparse en forma sostenida para que cada ingeniero asuma ese rol determinante que le corresponde, allí donde le toque ejercer para hacer una mejor sociedad. Esta práctica consciente de la ética profesional es el gran diferencial que permitirá refundar nuestra profesión y liderar a nuestra sociedad a un camino de grandeza.

LA FALTA DE ÉTICA TIENE UN COSTO

Setenta años atrás, el premio Nobel argentino Bernardo Houssay expresaba acertadamente que los  países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico tecnológico mientras que los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. Acuñando con precisión que la ciencia no es cara, cara es la ignorancia. 

Me tomo el atrevimiento de complementar la frase del Dr Houssay diciendo que la ciencia y la técnica sin ética resulta aún más cara y perniciosa condenando a la perdición a los pueblos que la padecen, ya que a la ignorancia se le suma la decadencia de valores. Imposible no recordar en este punto al Dr. René Favaloro, eminencia mundial en medicina, cuyo suicido hace dos décadas marcó el triunfo de un sistema corrupto y vilmente monetarizado sobre el ejercicio profesional y la ética. 

Esta disyuntiva ética ha puesto a nuestro país en una situación insostenible ya que al déficit en ciencia y técnica se suman altos niveles de corrupción estructural, lo cual no es privativo de nuestro país solamente. En el caso particular de Latinoamérica, el daño concreto que se produce por estas prácticas ligadas directamente a la falta de ética se evidencia en la paralización de gran cantidad de proyectos de obras públicas, lo que impide a la región contar con la infraestructura para desarrollarse y contar con mayor productividad. 

Estimaciones efectuadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dan cuenta que en 2018, Perú tenía proyectos pendientes de ejecución por más de 9.000 millones de dólares, a la vez contabilizan la pérdida de miles de empleos y decenas de empresas en quiebra. A su vez Brasil, las obras paralizadas por irregularidades totalizan unos 27.000 millones de dólares. El impacto económico y social que produce la falta de ética en nuestra actividad nunca fue más evidente: nos vuelve cada vez más atrasados y empobrecidos. 2

En los países más desarrollados también se cuecen habas. El escándalo de Volkswagen que estalló en septiembre de 2015, llevo a la empresa a admitir que casi 600.000 coches vendidos en Estados Unidos tenían instalado un software diseñado para cambiar los resultados de las pruebas de emisiones contaminantes de motores diesel. Sin embargo, exponiendo su información ante la inmensa presión del escándalo llegaron a estimar que, a nivel mundial, los autos afectados llegaban a 11.000.000. Este desvío ético derrumbó sus acciones en la bolsa, y como si fuese poco, abrió la puerta a demandas millonarias de los usuarios, seguida de la multa multimillonaria que impuso Alemania por el daño causado a la industria nacional. En resumen, además del desprestigio, se estima que este megaescándalo le ha costado a VW cerca de 18.000 millones de dólares.3

Por su parte, el uso desaprensivo de los datos privados en la era del Big Data, ha dado sobradas advertencias de la necesidad de limitarlo con estrictas regulaciones, ya que este poder es demasiado tentador para gente sin escrúpulos, cuando no para el surgimiento de un nuevo concepto de totalitarismo y control gubernamental sobre los individuos. El alcance de una ingeniería con falta de ética y su impacto se apreció en 2016 cuando el prestigioso diario New York Times informó que la empresa Cambridge Analytica hizo un mal uso de los datos personales en más de 50 millones de usuarios de Facebook para manipular el resultado de las elecciones presidenciales de 2016. Para no extenderme demasiado, además de obligar a varios cambios en la plataforma, la sanción que la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) le impuso a la red social por sus malas prácticas en el manejo de la seguridad de los datos de los usuarios fue de 5.000 millones de dolares.4

 Las cifras multimillonarias que cuesta la ética quedan descontextualizadas cuando hablamos del costo de la vida humana que produce la falta de ética en la función pública y profesional, omitiendo controles o avisos previos que han derivado en casos tristemente célebre en nuestro país. Desde el incendio en Cromagnon, el accidente de trenes en Estación Once o las numerosas inundaciones ocurridas como Santa Fe (2003) o en La Plata (2013). Estos son algunos ejemplos de la prevalencia de cualquier tipo de interés individual (político, económico, mediático, etc) sobre la seguridad pública. Algo impracticable con la vigencia de códigos de ética y de legalidad de ejercicio profesional que impidan a actores claves continuar realizando acciones contrarias a lo que es sencillamente correcto. 

ETICA Y LEGALIDAD

Nuestra actividad exige una permanente remisión a los códigos de ética como parte fundamental del ejercicio profesional de los ingenieros a lo largo de su práctica. Por supuesto, restan numerosos aspectos que hacen a la representación y credibilidad de nuestra disciplina.  Un ingeniero debe brindar un trato respetuoso y veraz, hacia su comunidad y sus pares, actuando dentro de sus competencias. Este nuevo paradigma profesional exige compromiso de todos los colegas para tener una práctica con altos estándares éticos. Podemos discutir muchos temas técnicos o normativos, pero de ningún modo puede haber doble vara en la cuestión ética.

Vivimos tiempos muy complicados y nuestra patria demanda grandeza para efectuar cambios de fondo para poder poner fin a la enorme grieta que no es social, económica o ideológica, sino moral.  Más allá de los ejemplos, la cuestión ética nos interpela, obligando a trabajar en nuevos paradigmas para que nuestra ingeniería se haga certificando el absoluto apego por las leyes de ejercicio profesional que garantizan a la sociedad la actuación de personas con el debido conocimiento pero en el marco de la ley, la ética y la responsabilidad. 

Facilitar, tergiversar u omitir el cumplimiento de instrumentos ya sean normativos, leyes, códigos, reglamentos o bien herramientas de control, supervisión y evaluación así como la actuación fuera de las normas de ética, es la base de la corrupción que tanto perjuicio produce. 

La corrupción prospera donde la moral de las personas es débil o deficiente, cuando la educación y la ética se ausentan de la parte pública y privada. Los ingenieros no podemos seguir asistiendo indiferentes advirtiendo como gente sin integridad pervierte con malas prácticas algo tan valioso para la sociedad como nuestra profesión. Menos tolerante aun cuando se pone en juego la dignidad del ejercicio profesional con conductas improcedentes.   Hemos visto que la ingeniería sin ética se traduce en riesgos concretos y perjuicios para toda la sociedad, dejando la seguridad pública sujeta al beneficio económico o político exclusivamente. Cuando se carece de principios que orienten una conducta íntegra, nos perjudicamos todos.  

Por este motivo, la pospandemia debe marcar el inicio de un nuevo modo de ejercicio profesional, teniendo como prioridad el elevado sentido ético, moral y sobre todo una enorme sensibilidad social para actuar de manera resuelta en defensa de nuestra profesión y los valores fundacionales que la hacen una herramienta de progreso invalorable.

Nuestra profesión debe dar el paso decidido para iniciar un reposicionamiento profesional que conduzca al liderazgo en múltiples aspectos. Pero como sostuve al principio, no se puede abordar lo que no se conoce. Y como paso inicial se deben realizar más jornadas de ética como la del pasado 22 de octubre.  Se debe incluir la ética de manera sostenida en las facultades y colegios profesionales, a través de cursos, seminarios, charlas. 

A su vez, los colegios, foros, federaciones y asociaciones profesionales deben adoptar a la ética profesional como el punto de partida hacia esta nueva forma de ejercicio profesional pospandemia tendiente a generar futuros líderes  de un país en crisis justamente por la desinversión en ciencia y técnica y por una falta de valores que terminan por condenarnos a un presente mediocre, teniendo  el potencial humano, social e intelectual para ser una gran nación.  

La fórmula del éxito es simple. Solo debemos hacer lo que se debe de manera correcta y repetir la operación durante muchos años hasta lograr un profundo cambio cultural.  Con la satisfacción de haber presenciado en la Jornada el marcado interés común en este sentido, no tengo dudas que este cambio ya empezó.

REFERENCIAS

  1. Link de acceso a la Jornada completa : https://us02web.zoom.us/rec/play/sSZqRtH8eA_2U5bJdqJZvmt41JN6MXL–FwECTt_C8104pMDfdFu_1o2yGdmnXmxW8fRBwdsxd0A3582.t3LauQe620Sn2T39
  2. https://www.efe.com/efe/america/economia/bid-la-paralizacion-de-obras-por-corrupcion-hace-mas-pobre-a-latinoamerica/20000011-3819137
  3. https://cnnespanol.cnn.com/2016/04/24/cuanto-le-ha-costado-a-volkswagen-el-escandalo-por-manipular-las-emisiones-de-sus-coches/
  4. https://www.bbc.com/mundo/noticias-49093124
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